Comienzan las vacaciones de verano y con esto la visita a clubes, playas, u otros lugares de recreación donde, debido a la época del año, se exponen más al sol. Si bien, el sol es fuente de vida y su radiación nos  aporta vitamina D, la exposición excesiva, sin la protección adecuada y en horarios que van de la 10 a las 16 horas pueden provocar efectos perjudiciales como quemaduras, pigmentación, dermatitis,y hasta desarrollar cáncer de piel, entre otros.

Recordemos que la piel del niño es más delgada que la del adulto y, por tanto, sus glándulas sebáceas y todo su sistema pigmentario se encuentra inmaduro.

Por lo que se recomienda:

1.-Utilizar factor de protección mayor a 50.

2.- Respetar la franja en la que los rayos ultravioletas son más fuertes y producen mayor daño.

3.- No exponer a los menores de un año directamente al sol, ya que ellos aún no pueden regular su temperatura corporal.

4.- Aplicar de manera generosa el protector solar, por lo menos 30 minutos antes de exponerse al sol.

( Repetir está acción cada 2 hrs)

5-.Recuerda también usar protección solar en días nublados.

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